Madrid, julio de 2006
Me encantaría irme lejos, sin que nadie me conociese ni buscase, relajado, sin compromisos para con nadie, ni para mi. Deambular por los prados y los caminos, en busca de un paisaje maravilloso que me colme de felicidad y sosiego. También me encantaría estar aquí, en mi Madrid, sin hacer nada más que pasear y vivir, disfrutar de mi casa y de mi gato, de comer tranquilo y echarme buenas siestas, ver un montón de dvd's y acostarme sin hora, sea la que sea.
Pero lo que realmente sería fantástico es poder hacer las dos cosas juntas, pasear y perderse, descansar y tomarse un aperitivo en el lugar más inhóspito y perdido, comer en casa y disfrutar de unos buenos dvd's, echarse la siesta y volver a pasear y ver paisajes y disfrutar de las maravillosas vistas de la montaña, la mar y los valles.
En una palabra, que lo que más me desearía es estar en mi futura casa, en San Vicente de la Barquera, en Cantabria, y dedicarme a lo que más me gusta, pasear y ver, disfrutar de mi entorno, del paisaje, de la relajación, de poder estar tranquilo, en casa, pero tranquilo...
Y lo que ya sería un verdadero placer de dioses es que esto fuese a tu lado, acompañado de la persona a la que quiero desde hace más de un lustro. Sería un auténtico orgasmo sensorial compartir el resto de mi vida contigo, allí, lejos, perdidos del mundo y de todos, sólo nosotros y nuestros pocos amigos. Lejos de todo lo conocido hasta ahora, lejos de ruidos, humos, prisas, chillidos, malas caras, marujeos y cualquier mierda que nos desasosiega, que nos hace estar siempre en guardia, como si tuviésemos que defendernos de la escoria, de la nada.
Si y mil veces si, sería eternamente feliz allá en donde el tiempo no tiene nada que ver con todo esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario